JULIÁN MAESO

Apertura puertas 23.00 h

Concierto 23.30 h

JULIÁN MAESO Organ Trio en Valencia – Loco Club

El instinto salvaje del entusiasta del rock llega a Valencia

Curtido en la escena nacional no sólo en The Sunday Drivers, de los que fue miembro fundador, sino también en bandas como, The Blackbirds, Speaklow, Aurora & The Betrayers o The Sweet Vandals, Julián Maeso es un reputado creador de sonidos y canciones con tres álbumes en solitario a sus espaldas. Esta vez en trío, un formato novedoso, pero siempre con la misma contundencia del directo de Maeso.

ALICE WONDER

Apertura de puertas: 22.30 h

Concierto: 23.00 h

ALICE WONDER. EL CAMBIO GENERACIONAL HA LLEGADO.

El cambio generacional por fin ha llegado. Si artistas como Alice Wonder están
empezando a dar sus primeros pasos profesionales con la seguridad insultante con la que ella lo está haciendo a sus 19 años, lo mejor será que la gente de la vieja guardia pliegue velas y recoja el equipo para irse a casa. O todo lo contrario, que se relaje y disfrute con la satisfacción de que las nuevas
generaciones están haciendo bien su trabajo, y que en ese sentido tenemos las espaldas bien cubiertas. Es ley de vida, siempre van a aparecer jóvenes ávidos de asomar la cabeza con mil ideas fluyendo como un torrente, dispuestos a pasarnos por encima.
Firekid (Infarto Producciones / BMG) es el disco debut de Alice Wonder, una
auténtica supernova que está poniendo voz a toda una generación que aún en el mar de dudas acorde con su edad, posee un talento innato dispuesto a abrasar el mundo. No deja de asombrar la madurez con la que Alice ha encarado su puesta de largo, la claridad del mensaje que ha querido transmitir, así como el cruce de caminos musicales por el que transcurren las once canciones que componen este álbum. Con un título además muy cercano a Alice Wonder, pues nace de la influencia de sus amigos y de sus experiencias, Firekid habla sobre ese talento que explosiona dentro de alguien, que le incendia, para salir de su crisálida adolescente con la majestuosidad del aquel al que le pueden las ganas de comerse el mundo.
Sinceramente, tanto recorrido para su juventud es inexplicable y debería
asustar. O no tanto si atendemos a su breve biografía. Criada en el castizo
barrio de Chamberí con el colegio enfrente de su casa, convierte la habitación
de su casa en un lugar de recreo para evadirse con sus juguetes, los
instrumentos de sus padres músicos, convirtiendo así su refugio en una pequeña isla dentro de su bullicioso barrio. Armada con su piano y su guitarra, aprende en un entorno donde la música siempre está presente (su padre es batería profesional, su madre canta) los entresijos de los sonidos de raíz que
aparecerán más adelante en sus canciones, esa influencia está centrada en el
jazz, el blues, y sobre todo el soul en el que su voz profunda se enfunda como
un guante. Con los discos de su hermana mayor llegó el amor por esa nueva
hornada de indie rock de final de los noventa, y es en esa fusión sonora donde
encuadra lo que ella denomina lo que hace, una música emocional, la única que
le interesa, la que llega directa al corazón.
El año pasado fue la presentación seria de Alice Wonder en sociedad. Con tres
composiciones propias, Take Off dejó un excelente sabor de boca hasta el
punto que plataformas como Spotify contabilizan en varios millones la
reproducción del single que dio título al EP. Anteriormente, ya nos había
cautivado con sus apariciones en Instagram bajo la etiqueta #15secondcover, en la que agrupaba interpretaciones variopintas de artistas actuales a quienes aplicaba un mismo filtro, el suyo, para hacer esas canciones prácticamente
irreconocibles y de ese modo, como a ella misma le ha gustado siempre
comentar, darles una vuelta imposible, y así decir aquellas cosas que sus
compositores no habían dicho.
Le han llamado artista de redes haciendo hincapié en el contexto en el que ha
empezado a darse a conocer, pero ella sabe que las redes sociales son una
herramienta y no un fin en sí mismo, no le ciegan esos focos y por eso les da la
importancia justa, su objetivo es otro. Alice Wonder no rechaza las
comparaciones ni las definiciones hechas hasta la fecha, le honran como dice,
aunque tampoco se detiene mucho en ellas. Sabe que es previsible que con el
nuevo disco aparezcan más comparaciones y que la gente se empiece a fijar en otras referencias, y a veces en la música de eso se trata, de ir tirando de los
hilos. Con una producción muy cuidada, un sonido que tiende a lo
internacional, con un concepto muy abierto y evocador de diferentes pasajes, el disco muestra a Alice contemporánea pero a la vez también eterna. Porque
junto a su productor el maestro Ángel Luján (Vetusta Morla, Xoel López), y
con el siempre presente y cósmico Martí Perarnau (Mucho, The Sunday
Drivers) y el ecléctico y experimental productor de rap y electrónica David
Unison a las baterías (The Cabriolets…) ha formado un equipo que transita
entre el indie, la electrónica, el folk, el soul y la música de raíz con una
madurez y eclecticismo brillantes. La primera parte del disco, gracias a
canciones como Clean Up The Mess, Strategy, Washover o Playgame,
podemos ver a una cantante multifacética y muy actual. Composiciones que
aparecen hacia el final como The World is Changing (Me), Fire on My Hands,
Who Dou You Think I Am o Bajo la piel desnudan a la letrista haciéndola
atemporal, deliciosamente capaz de sostener una canción con su voz y muy
pocos arreglos. Otras como I Don’t Know How, High Tree City o Too Mad
tienen ese punto de intensidad contenida que hacen de Alice Wonder una artista única.
Dos ideas nos acercan a su concepción de artista y autora. La primera, que se
acabaron los tiempos en los que un disco era un ente cerrado, estirado por el
éxito de su promoción en las radiofórmulas. Cree sinceramente que una artista debe estar en constante evolución y enseñar de manera frecuente su trabajo.
Los tiempos que corren son de mucha información y de rapidez, y por eso lo
importante es mantenerte en tu camino y ser tú mismo, estar dispuesto a
exponerte e ir sacando información y proyectos cada poco tiempo. La segunda, que Alice posee ese impulso dylaniano que hace de ella portavoz de un sentimiento generacional, aunque en este momento sea de duda. Defensora de que la vida artística no tiene por qué ir necesariamente ligada a la vida privada propia sino que lo que importan son los sentimientos de la gente, piensa que en este país se necesitan cosas nuevas, y que la cultura se ha degradado en exceso aunque los propios artistas hayan tenido que tirar demasiado de ella en sus horas más bajas. Es por eso mismo por lo que cree que ahora es un buen momento para no tener miedo a crear procesos artísticos nuevos. Bienvenida por tanto esa nueva corriente de cantantes femeninas jóvenes que tanto tiene que decir, y bienvenido también ese nexo que aglutina todas las músicas urbanas y que aunque muchos no sean conscientes de él, anticipa una mayor vuelta a las raíces negras renovada por los diversos enfoques actuales. Firekid está dedicado a toda esa gente joven que de aquí a nada va explotar haciéndonos vivir una nueva y vibrante etapa cultural.
Pero Alice Wonder no es una profeta de nada. En realidad, ella misma asegura
que solo es “una persona que ha tenido la suerte de colaborar con otra gente
que ha sabido potenciar su talento y eso creo que el público lo va a agradecer.
En muy poco se va a crear una generación nueva, y creo que mi proyecto puede entrar en esa corriente porque es un proceso real, las canciones son reales y yo estoy cantando algo sincero”.
Rubén González. Club de Música.

SMOOTH HOUND SMITH

Apertura de puertas 21.30 h

Concierto 22.00 h

Smooth Hound Smith (USA)
La historia de Smooth Hound Smith comienza en el sur de California, con incontables conciertos en el este de Nashville, y de ahí, da el salto abriendo los
conciertos de Dixie Chicks en estadios a lo largo y ancho de America. Su tercer
álbum es el resultado de esa experiencia, en la que el matrimonio formado por
Zack Smith y Caitlin Doyle-Smith ha encontrado finalmente la mezcla perfecta de sus voces y su instrumentación. ‘Dog In A Manger’ les muestra en un nuevo nivel expresivo en lo musical y lo personal.
Caitlin estudió una carrera musical en Los Angeles y se gradúo en la Academia
de Música Contemporánea de Inglaterra antes de volver a California, donde
Zack compaginaba su trabajo de camarero con su modesta carrera musical
como contrabajista de bluegrass.
Smooth Hound Smith comienza como una “one man band” con Zack dando
rienda suelta en solitario de su guitarra y percusión a una rabiosa mezcla de
blues crudo y rock americano. Cuando Caitlin decide acompañarle, aporta una
vena folk más melódica, y el círculo se cierra. Ambos complementan
perfectamente el concepto de la banda, las armonías de Caitlin les hacen ganar un gancho melódico clásico sin renunciar al folk-blues de raíces que llega desde el bombo robusto y la guitarra cruda de Zack, a la vez que sus letras ganan en profundidad y sinceridad.

CURTIS HARDING

Alguien dijo una vez que si tu dolor no se cura con soul, es que no tiene remedio. Porque hay pocas formas musicales que purguen mejor un alma que el género de oro. Si tu dolor y tus problemas, además, solamente provienen de tus propios miedos internos, del miedo a lo desconocido, de esa oscuridad que todos llevamos dentro en mayor o menor medida, no hay arma mejor para combatirlos que un buen chute de soul en vena.
Curtis Harding lo sabe y lo practica. Se ha enfrentado cara a cara a sus miedos y, tras salir victorioso, ha construido un disco para no olvidarlo. Co-escrito junto a Sam Cohen y con ayuda en la producción de Danger Mouse, ‘Face the Fear’, la que fue segunda entrega de Harding en octubre de 2017, figura ya entre los hitos imprescindibles del soul más actual, salvaguardando los dogmas clásicos del género pero añadiéndole un acabado más sofisticado y moderno. Pero son sobre todo su convicción y su expresividad lo que nos cautiva, ya sea en disco que en vivo.

HOODOO GURUS

Desde casi cuatro décadas Hoodoo Gurus son considerados como una de las más consistentes, inventivas, líricamente privilegiadas bandas de rock and roll que ha producido Australia en su joven historia. Y lo han hecho con estilo y un ácido y corrosivo sentido del humor. La saga Hoodoo Gurus comienza cuando tres músicos reubicados desde Perth a la metróooli de Sydney – Dave Faulkner, Roddy Radalj y James Baker – se juntan con Kimble Rendall para tocar en una fiesta en el Año Nuevo austral allá por 1981. Bautizados como Les Hoodoo Gurus la banda edita un primer single, Leilani. para entonces, Kimble ya había cambiado la música por el cine, Radalj fundó otra banda y la nueva formación se completó con Brad Shepherd a la guitarra, Clyde Bramley al bajo y Mark Kingsmill a la batería.

Entradas a la venta en Papelería Atenea (junto a Loco Club), Harmony y Amsterdam

DIAMOND DOGS

DIAMOND DOGS

Apertura de puertas 20.30 h

Concierto 21.00 h

“RECALL ROCK N ROLL & VERY SOUL”(Cargo Records – 2019)
Sulo Karlsson y Anders ‘Bobba’ Lindström (The Hellacopters) montaron DIAMOND DOGS en 1992. Tras grabar unas cuantas demos con el granMax Martin (Backstreet Boys y Britney Spears entre otros) consiguieron por fin un contrato discográfico. Su primer single‘Blue Eyes ShouldńShouldn’t Be Cryin’de 1993 fue radiado hasta la saciedad en lo que entonces era la cadena másmolonaal oeste de Chernobyl: MTVCon un sonido directamente heredado del rock británico de los 70 ́s (Rod Stewart, Frankie Miller, Faces, Mott The Hoople, Slade DIAMONDDOGS debutaron con un pedazo de álbum stoniano que ni los hijos de Keith Richards. ‘Honked’ apareció en 1994 y por fin salió el sol enEstocolmo.Con tanto jaleo y aprovechando que Boba Lindström se dedicara al 100% a nuestros amados The Hellacopters nuestros amigos se tomaron unmerecido descanso. Corría el año 1997. Dos años después los sellos discográficos preguntaban por ellos. Volvió Bobba y DIAMOND DOGS semarcaron un pedazo de EP‘Among the Non-Believers’con 5 pelotazos grabados en una noche. Esto les hizo renacer cual Ave Fénix. Ocurría elcambio de siglo y el temido efecto 2000 se quedó en nada. Diamond Dogs encaraban el nuevo milenio con todo por hacer: en los siguientes10 años facturaron 11 álbumes y una buen puñado de EPs. Ni Pat Metheny puesto de speed.La década fue espectacular. Mientras Diamond Dogs giraba con gente como Ian Hunter, The Cult, Hanoi Rocks, The Damned, Nazareth, Quire-boys, Dan Baird, Sensational Alex Harvey Band entre otros Sulo, principal compositor, iniciaba su carrera en solitario colaborando con tiposcomo Wilko Johnson, Randy Bachman, Robert Wyatt, Paul Young o Maria Mckee.A su vez The Duke of Honk, pianista, se puso a las órdenes del amado líder de Hellacopters, Nick Andersson para dar un vuelco a la escenasoul con The Solution. Siguiendo la estela de la música negra, su piano y hammond se puede degustar en la allstar band Lisa & The Lips con laincreíble Lisa Kekaula (The Bellrays), entre otros. No descansaron.Toda esta hiperactividad llegó a su fin tras la inesperada muerte de su saxofonista y miembro fundador ‘Magic’ Gunnarsson. En su honorDiamond Dogs decidieron firmar un último álbum y una gira de despedida. ‘Quitters & Complainers’ y su posterior tour finalizó en Oviedojunto a Iggy Pop. Qué mejor final. Después de este apoteósico epílogo Sulo y Henrik ‘Duke of Honk’ continuaron sus carreras en solitario.Pasaron los años y la gente seguía hablando de nuestros amigos. Preguntaban por nuevas grabaciones, rarezas, próximas fechas. Este persis-tente interés hizo que Sulo y Honk se sentasen y pensasen qué les faltaba por hacer.Poco tiempo más tarde ambos se pusieron a montar la banda. Habían pasado mucha gente por Diamond Dogs en todos estos años y Sulo yHonk tuvieron que empezar de la nada otra vez. Llamaron al guitarrista Lars Karlsson, obviamente no pudo decir que no. Martin ‘Slim’ Tho-mander dió el si quiero inmediatamente. Thomas Broman a la batería y Bellnäs al bajo, que andaba con Chris Spedding, se añadieron a la causa.

The Holydrug Couple

Los chilenos The Holydrug Couple llegan para presentar su último disco «Hyper Super Mega» (Sacred Bones Records, 2018).

The Holydrug Couple se formaron en Santiago de Chile en 2008 cuando Manu escribió a Ives para decirle que se había comprado una batería. Empezaron entonces a tocar juntos y, una semana después, formaron el grupo, abandonándose posteriormente a un frenesí compositivo que culminó con un EP y varios discos editados por Sacred Bones Records.

En su nuevo trabajo «Hyper Super Mega» (2018) la banda nos submerge de nuevo en sus carracterísticas y maravillosas atmosferas de pop psicodelico teñidas de luz.